porque no está mal que terminen las historias mientras haya historias que contar

6.4.14

Obtuso

1. Entonces me bajé del colectivo, después de divertirme preguntando banalidades a dos pibes y que un rastafari sentado al lado me dijera antes de bajarse "lee Nietzsche". Quise entenderle la razón de ser de ese comentario, y a mi decena de preguntas necesarias para que tuviera los huevos hippies para decirlo, me respondió: "porque estás hablando boludeces y te vendría bien". Lo dijo una milésima de segundo antes de bajarse, como quien roba un celular para salir corriendo, venderlo y darle de comer a sus pibes, o quizás para comprar más falopa.

Entonces mi desahogo sólo pude hacerlo con los dos pibes que hacían de oyentes en mi in-intencional show de stand-up. "Pobrecito, no entiende que todos somos una mezcla de profundidad y superficialidades: el que todo el tiempo habla y piensa en serio es más idiota que el que no para de decir boludeces. Y además de boludo es un careta, porque esas tonterías las tiene adentro y niega su exteriorización porque elige quedar como quien recomienda leer Nietzsche en vez de cagarse de risa sin preocuparse porque un rastafari le pueda llegar a recomendar, con superioridad, leer a Nietzsche".

2. Después de mi descargo, y de continuar con esa sarta de estupideces, me bajé. Vi a lo lejos venir a un señor canoso, con rulos, despeinado; responsable de un caminar con un grado de alcohol posiblemente más alto que su perversión (eso supuse). Dobló para donde yo iba, y esas dos cuadras que me separan de Gaona me generaron cierta sospecha, cierta persecución, cierta inseguridad. Perdón, vivo en Buenos Aires, y sin ponerme en un trillado lugar político, tengo que reconocer algunas verdades de quien camina estas calles a estas horas y con algún factor perseguidor encima.

Miré para atrás con los ojos sin mover la cabeza. Le puse más firmeza a mis pasos de los que en realidad tenía. "No te metas conmigo porque se pudre todo, guacho, soy la capa de Flores", traté de transmitir con mi caminar. Pero en esa cabeza borracha se pasaba una película que no tenía nada que ver con lo que la sala de cine de mi cabeza estaba proyectando.

En realidad no lo sé. Pero en los últimos diez pasos me animé a deducir que quizás atrás de esos rulos canosos y borrachos estaba un hombre vacío. Lo había visto quedarse parado en un edificio: obvio me encargué de pensar que estaba esperando a ver a dónde iba yo para seguirme. Pero, ¿y si estaba esperando que bajara la mujer por la que entregaría los sesos? ¿Y si salió de trabajar y aunque estaba muy cansado eligió irse a un bar barato para después poder dar pasos borrachos en busca de esa mujer que él está seguro que le corresponde pero la realidad le niega? ¿Y si mañana no se va a acordar de estos pasos borrachos porque le averguenzaría reconocer que no puede superar a la tipa y que todavía el alcohol le desnuda las entrañas, aclamando que no se olvidó un carajo?

3. Mi cabeza tiene millones de ángulos y se comporta como una calesita, pero, ¿por suerte? nadie tiene la ¿suerte? de ser un robot; y aunque en barrios y plazas distintas, todos nacimos girando en la búsqueda de una sortija y probablemente nunca la terminemos de encontrar.

8 comentarios:

  1. Me gusto mucho, pero me parece que falta un poco de cohesión entre la primera y segunda parte. Como que me atrapaste por la historia del colectivo y empezaste a hablar del señor de la calle (tambien muy interesante), otra cosa diferente.
    Es solo mi opinión Nati! Y casi siempre me equivoco, pero tambien es porque siempre digo lo que pienso.
    Seguí escribiendo que te voy a seguir leyendo.
    Suerte!

    ResponderEliminar
  2. Escribis muy bien chabona, dedicate a esto, Yo te compro un libro, jajjaja

    ResponderEliminar
  3. Leerte me hizo viajar en el tiempo, a momentos en donde yo misma me creaba como montañas rusas de cosas que sólo dentro de mi cabeza tenían muchísimo sentido. Te leo y vuelvo a esos días, tardes, noches en donde me tomaba con mucha calma el tiempo necesario para escribir esa veintena de cosas que me rondaban la cabeza. Te leo y me pone muy contenta saber que, aún sin conocerte, puedo compartir tanto con alguien que aparentemente sabe de esta maravilla de exteriorizarse escribiendo :)
    En tus palabras me encuentro con mis viejas palabras, y me da muchísimo gusto reencontrarme con ellas. Te re mil agradezco esto, Nati... Te banco, te re banco con estos deslices maravillosos!!

    ResponderEliminar
  4. Te leo y viajo en el tiempo, a momentos en donde me encontraba destilando palabras, creando una especie de montaña rusa en mi mente. Te leo y me recuerdo ida, dibujando escenarios que tenían muchísimo sentido dentro de mi cabeza. Te leo y me fascina encontrarme de nuevo ahí, buscándole otra perspectiva a esto que el mundo me presenta, buscando siempre más allá, tratando de ver algo que, a lo mejor, sólo existe en mi cabeza, pero existe.
    Me fascina leerte y tener la certeza de que, aún sin conocerte, puedo compartir tanto con alguien que sabe como exteriorizarse escribiendo :)
    Debo agradecertelo, Nati. Te agradezco muchísimo estos deslices maravillosos!!

    ResponderEliminar
  5. No sabía donde escribirte a veces para preguntarte cosas o intercambiar ideas, me pareces muy copada con sol (aunque un poco machistas) pero escribis muy lindo, Se nota que lees mucho.

    ResponderEliminar
  6. No sé si es de lo mejor que leí de vos -y mirá que no leí TANTO-. Pasa que en las entradas que leí me dejaste con la vara tan alta que se me hace difícil superarla, creo que es eso. Sin embargo con esta entrada me dejaste una sensación re porteña, que me encanta, más allá de la inseguridad y todo eso. Y la parte en que te descargás con los dos pibes en el bondi, como que me dejó una sensación, una imagen tuya en mi mente tipo vos con un faso en la mano hablando con los dos chabones que no sé por qué se me hace que estaban buenísimos. NO SÉ POR QUÉ jajajajajaj. Siempre me llevo algo de todo lo que escribís, por eso casi siempre que leo algo tuyo te dejo un comentario, sorry si muy gede pero se me hace necesario a veces. Esta vez me llevo esa parte, ese análisis o descargo tuyo por lo que te dijo el flaco rasta, porque me pareció muy posta lo de que es un pelotudo que prefiere quedar como quien lee y recomienda a Nietzsche, con ese toque de superioridad. Encima me lo imagino como decís vos diciéndote eso una milésima de segundo antes de bajar, y me río; seguramente flasheó que quedaba cuál viejo que deja una enseñanza en una película y se baja del bondi, o cuando el protagonista decide irse de donde estaba y su pareja lo mira desde la ventana (mal flash igual).

    De todas formas me parece idiota creerse más por leer Nietzsche. Mirá tengo 13 años, supongo que si me pongo a leer uno de esos libros de filosofía no puedo terminar ni la primera página de lo pesado que sería -seguramente-. Me importa mil huevos -bueno no, seguramente saltaría a defenderme- si me dijeran ignorante porque estoy ""bardeando"" a Nietzsche. Seguramente fue un capo en su momento (por algo es reconocido) y hoy en día muchos se bancarán leerlo; tan capo que generó que un hippie (H I P P I E) se bajara de un bondi diciéndote que lo leyeras, haciéndose el superior o el "yo la tengo clara en todo". Desde el punto de vista de alguien que nunca en su vida leyó a ese tipo pienso que no hay filosofía exacta en este mundo ni nada tan exacto. Mirá googlee Nietzsche, fui a Wikipedia y ya me aburrí. No sé si por mi edad o por qué, pero prefiero ochenta mil veces más leerte a vos. Sí, son diferentes temáticas. Pero tampoco vamos a decir "Nietzsche escribía filosofía y por eso es más que Nati Jota que escribe sobre amor" ´-aunque no escribas solo de eso, ejemplo esta misma entrada-. Para mi vale mas lo que escribís vos que lo que escribió ese tipo en el año 1800 -una manera de decir-.
    Igual si leer Nietzsche implica sentirse superior y decirle a alguien que lo lea un segundo antes de bajar del bondi como si eso significara ser más o menos inteligente, PASO.
    Además si decías boludeces cual hay? Como decís vos, el es el pelotudo que no las exterioriza, porque todos las llevamos adentro. Igual yo al flaco le hubiera gritado "Siglo 21 papá", me parece mucho más impactante y "abre mentes" todo lo que vos escribís, aunque ni siquiera haya leído a ese chabón.

    ResponderEliminar
  7. Soy la del comentario anterior, pesadísima pero no puedo guardármelo: le hubieras gritado "Nati jota, lindo".
    Bueno no, la verdad yo me hubiera quedado con la bronca en la garganta, tipo mirándolo al chabón y después largar un re descargo con los dos pibes porque obvio que da bronca que un hippie que seguro se va a fumar porro a la plaza te aconseje con leer Nietzsche. Sabrá mucho "" de filosofía pero andá a saber qué será de su vida.

    Quería decir algo más. CREO que cuando uno lee un libro o lee a alguien hay algo que lo impulsa. Podés estar buscando algún libro, leés la sinopsis y te atrae. O te dicen "seguramente este libro te va a gustar", o "este autor te va a gustar", y así. En mi caso un día estaba al pedo, te seguía en Twitter, siempre hasta en 140 caracteres me dejabas esa sensación re de que eras una genia y te stalkee y en tu biografía estaba el blog. Y ahí caí acá, y me encantó todo. Pero digo, a mi me impulsó a leerte tus tweets y la posta que había en ellos. La verdad que no me dan ganas de leer a Nietzsche si viene de un rastafari mugroso (ni lo conozco viste pero necesario ser bardera, que se hace el superior, y supongo que a vos te pasa lo mismo.

    Ahora por culpa de ese no leemos a Nietzsche ni muertas Nati.

    ResponderEliminar
  8. Lo lindo de todo esto, es saber que coincidía con otras personas pese a la distancia, lugar, religión, etc, increíble como choque con mi realidad, seguí escribiendo q sos inmensa ��������

    ResponderEliminar

Yo deslizo, tu deslizas, él desliza, ellos deslizan, nosotros deslizamos, vosotros deslizáis.