porque no está mal que terminen las historias mientras haya historias que contar

23.2.13

Hasta la próxima vez, mi viejo karma II

Esa noche no quise jugar nada en el casino, preferí darle suerte a un nuevo amigo de por ahí. "Blackjack" decía la señorita de la máquina a cada rato. Creo que estaba haciendo las cosas bien. Sin saberlo, porque no entiendo ese juego, nunca me preocupé por hacerlo. Al pasar un rato, después de observar bastante en ese lugar que creo que evidencia reacciones e instintos humanos olvidados y que sólo se despiertan allí, pasó a buscarme otro juego.

No aposté nada. Ya no. Tampoco nunca había entendido las reglas, el objetivo, ni siquiera quiénes jugaban. Siempre supe que eramos él y yo, pero de repente parecía que había más participantes, que iban y venían, pero me hacían perder; nos hacían perder. Sin apostar, ni se gana, ni se pierde; un juego se termina. Y esta vez, una vez más, terminó. Pero jura ser la última: no sólo ya no hay tablero, sino que no tengo ni ganas de jugar.

Viejo karma, ya no creo que haya próxima vez, en realidad. 

5 comentarios:

  1. El peor caso es cuando nosotros mismos nos hacemos perder el juego, sabiendo o no sabiéndolo...

    Saludos

    J.

    ResponderEliminar
  2. de acuerdo con josé y la verdad me pasa mucho, muy seguido... karma!!
    un beso,

    ResponderEliminar
  3. Anónimo04:46

    No entiendo ¿ganaste o perdiste?

    Chiste, muy bueno.

    Beso.

    ResponderEliminar
  4. ¿Una de mis aficiones? Escribir relatos personales de manera ánonima. Puedes opinar en: http://experiencesofmypast.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  5. Anónimo14:41

    Me encantá!

    ResponderEliminar

Yo deslizo, tu deslizas, él desliza, ellos deslizan, nosotros deslizamos, vosotros deslizáis.