porque no está mal que terminen las historias mientras haya historias que contar

16.3.13

Fumatela

Lo miré desde en frente, él estaba en el balcón, atrás del cartel amarillo que decía "alquiler temporario". En mayúscula. Con un número de teléfono debajo. La casa era antigua, como la mayoría de esa zona; la calle que me separaba de aquel hombre, de esas angostas pero muy transitadas, con muchos colectivos y gente. El reloj marcaba algo así como las diez. Yo estaba sentada en un umbral, con frío, de ese frío desubicado de verano que no te deja ponerte guantes porque te sentís más colgado todavía que la temperatura.

Lo vi justo en el momento que se prendió el cigarrillo. Ahí me percaté de su presencia, de todas formas recién salía del departamento hacia el balcón. Entre pitada y pitada no pasaba más de un segundo. En realidad menos. Era instantáneo. Seca, exhalación, seca, exhalación, y así, literalmente sin hueco temporal entre acción y acción, sin siquiera detenerse a mirar para abajo, o a suspirar aire puro, o a toser, o a tragar saliva. 

Mi conocimiento de ese hombre duró no más de 30 segundos. Exactamente lo mismo que lo que le duró el cigarrillo, porque apenas lo terminó, lo tiró a la calle y entró nuevamente a su departamento. Quizás adentro estaba la novia sentada en el sillón y un test de embarazo reposando en el baño. Capaz que era solamente "la que me cogí anoche". O tal vez estaba jugando el club de sus amores un partido clave. O puede que simplemente fuera un fumador compulsivo obsesivo demasiado adicto que siempre fuma así. Qué se yo. Nunca lo voy a saber, probablemente nunca más lo vea. Y tampoco me preocupa demasiado.

Termina otro cuento que no es un cuento. Sin cierre, ilógico, de esas historias que decís "¿y entonces? ¿cuando viene el suceso?". No hay hecho. No siempre hay hecho. A veces, simplemente no pasa nada, y hay que mirar un poco, callarse la boca, y no esperar que suceda algo, sino dejar a la nada, ser. Porque de repente, sin que te dieras cuenta, y aunque sea solo por ese momento, la nada, es todo. Un efímero todo.

6 comentarios:

  1. Tres palabras: Sos una genia!

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  2. Tres palabras: sos una genia

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  3. Tienes razón en ocasiones la nada logra ser un todo. Me ha encantado tu blog. Seguiré leyendo.

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  4. A veces no pasa nada y pasa todo

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  5. Anónimo08:14

    Sos una genia ! quiero que me seguis en tw o tenerte en fb lo necesitoo, te adoro un besi. =) estuve en las vacas con vos y no te salude jajaja

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  6. Hola, buenas tardes Nati, ¿cómo se presenta la semana? Espero que genial al igual que tu parsimonioso espacio.
    Tienes una página muy especial e interesante, te felicito por tu gran entrega. Me ha encantado; buen diseño, lenguaje legible, bien organizado y ameno. ¡En fin, qué más puedo decirte! Espero que sigas creciendo y que nunca abandones este espacio tan personal, recuerda que un blog es como un hijo recién nacido, crece y evoluciona con el paso del tiempo hasta convertirse en una persona adulta con una personalidad propia y que se hace respetar.hay que saber cuidarlo todos los días.
    Me has gustado, así que seguiré visitándote siempre que tenga un hueco libre en mi agenda para poder ver las restantes entradas y las nuevas que subas. Te deseo mucha suerte y espero que pronto subas un nuevo post para disfrutar de él.

    Si me lo permites, me gustaría invitarte a mi blog DIARIO DE UNA CHICA POSITIVA. Es un espacio personal donde expondo mi forma de ver las cosas desde un punto de vista positivo, además de subir cartas de amor, cuentos, microrrelatos, etcétera.
    http://insolitadimension.blogspot.com.es/

    Te mando un beso desde la Costa del Sol (Málaga), gracias por compartir parte de tu persona con todos nosotros. Sé feliz.

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Yo deslizo, tu deslizas, él desliza, ellos deslizan, nosotros deslizamos, vosotros deslizáis.