porque no está mal que terminen las historias mientras haya historias que contar

8.3.21

8 de marzo

Tengo algo para decir. 

Les hablo a aquellos que te miran raro cuando te proclamás feminista. A los que te clavan ojitos de "no me digas que vos también te sumaste a esa movidita cool". A los que dicen que no son ni machistas ni feministas. A los que se quejan de "los medios" y del extremismo. A los que "feminista" les suena solo a feminazi. A los que creen que no son machistas porque "tengo una hermana mujer". A los que piensan que decimos lo que decimos porque está de moda. 

No estoy enojada con vos, Martín, Pablo, Santiago. Si lo estuviera, no te escribiría estas palabras intentando que nos entiendas un poquito. Te quiero sumar. Entiendo tu crianza, yo tuve una parecida. No puedo culparte por no comprendernos. Pero sí tal vez pueda hacerlo después de decirte lo que te quiero decir y que sigas odiándonos porque "nos subimos a la modita feminazi". 

A mí las modas ideológicas, si es que existe tal cosa, no me copan, es más, de base me rehuso. Le tengo miedo a embanderarme con algo y que después terminen diciendo cosas por mí de las que tal vez no estoy tan segura. Solo hablo cuando lo estoy. ¿Y sabés que me pasa con "el temita del feminismo"? Estoy demasiado convencida. No sé a qué moda te referís, pero yo LO VIVÍ. Lo vivo. Me pasó y me pasa todos los días. 

Me tocaron el culo muchas veces en la matiné y me moría de angustia pero era lo normal, era parte del plan. Tuve miedo, mucho miedo de no llegar a mi casa una vez que me persiguió un tipo por la calle. Habrán sido más de mil las veces que me gritaron por la calle que me chuparían partes de mi cuerpo, que soy hermosa, que soy gorda, que qué buena que estoy. Otras me miraron tan penetrantemente que tuve que bajar la mirada para después llegar a casa, contarle a mi papá, y que ambos concluyamos que mi short era demasiado corto y que era mi responsabilidad. Se han sacado el forro en la mitad de la relación sexual sin que yo me enterase. Han hablado de mí como una trola por haber estado con equis número de chabones. Y me dijeron virgen y conservadora cuando no quise coger. Hace muchos años, un pibe con el que salía me zamarreó en una discusión y me dejó marcada, pero obvio que era mi culpa por haberlo hecho poner tan nervioso. Me dijeron cien millones de veces que a quién le chupe la pija para que me manden a trabajar al mundial como periodista. O que solo fui por las tetas. Me ha dejado un ex porque no pudo convivir con que yo haya estado con muchos pibes, igual que él con minas. Tuve miedo de que mi hermana no vuelva a casa. O mi amiga. Lo tengo. Siempre lo tengo. 

No sé bien si entendés, Martín, Pablo, Santiago. No exagero, no agrando nada, no me lo contaron; todo eso me pasó toda la vida. Posta. A mí y a todas, ¿sabés? hasta a las que no se sienten parte de "la movidita". Y si todavía seguís un poco reacio, quizás te parece que hay cosas que no tienen mucho que ver entre sí pero fijate, Santi, que a todas las une lo mismo: somos menos, somos "suyas", somos accesorio, tenemos que corresponderles, somos débiles.

Por eso soy feminista. Y por eso me tomé este rato para explicarte y que dejes de pensar que esto es una moda. Es una realidad. Las modas duran poco y nosotras nos fumamos esta mierda hace un millón de años. 

22.2.21

Todavía

Todavía sos lo primero que se me viene a la mente, junto con algo así como un microinfarto, en ese ratito mucho más corto que un segundo donde veo que me está llamando un Número Oculto. O cuando me llega un mensaje de un contacto sin guardar. Ese cuasi ataque cardíaco viene con toda la mierda de esos tiempos en los que te bloqueaba, te eliminaba, te sacaba, te alejaba; y con un algo de alegría y adrenalina, porque más que alejarte yo quería acercarte hasta ensamblarnos como nunca, y de alguna manera: estabas apareciendo.

Ahí venía un "hola" seco que en realidad sólo quería llenarte de besos. Como si un "hola" pudiera hacerte cambiar de opinión. Debo decir que muchas veces funcionó, pero claro, no eran más que movidas superficiales tuyas. Digo tuyas porque para vos quizás no significaba nada ese reencuentro posterior y para mí era "volver". Todo era "volver" para mí, porque era lo único que quería. Y no escuchaba nada más que las partes en las que vos decías que tal vez, totalmente presionado por mi necesidad de vos. 

Será que eran muy fuertes esas mini-emociones celularísticas porque creo que es lo único que todavía te trae a mi cabeza. Es que ya no tengo ni idea de hace cuánto que no hablamos y ni me avivo a tiempo de las "fechas importantes". Durante mucho tiempo lo supe todo con exactitud. Ahora pienso quizás "hubiésemos cumplido tantos años" pero tres semanas después. Y como un dato curioso que no duele absolutamente nada. 

Todo cambió ese cumpleaños, año nuevo, o pestaña caída (cualquiera sea la instancia de pedir deseos, no recuerdo cuál) que en lugar de pedir "volver", pedí que dejes de doler. Fue el primer deseo que se me cumplió en la vida y me parece que tiene que ver un poco con solo pretender estar bien y creer que el universo sabe cómo hacerlo. 

Y en confiar que nos merecemos ser felices, pero que elegir la forma es un capricho que al destino no le copa para nada.

26.1.21

Ghost, la sombra del gil

No parecés un pibe que le faltaron las cosas, pero igual me pregunto si de chiquito no tenías autitos o cocinitas. Como siempre, primero te salvo, como a todo el mundo. Te doy una chance más, quizás no sabés cómo manejarte, quizás algo te pasó, quizás estoy siendo egoísta. Te doy dos o tres, en realidad; y cada una es un grado más de malestar que voy a tener después cuando descubra que simplemente jugabas y que no te importé. Y ahí está el tema: no tenía que importarte yo por ser yo, porque no somos nada y no somos relevantes el uno para el otro. Tenía que importarte por ser Persona, porque abrimos una puertita y al menos yo a quien dejo entrar ya hasta por la tranquera del patio de adelante, por más superficial que sea, ya la registro y respeto. Vos evidentemente no. Sos de esas personas que sólo considera a sus cuatro amigos, los padres y la novia, si hay, y hasta ahí. "Mejor que me avivé a tiempo", me digo, pensando que por suerte no cruzaste la puerta de madera descubriendo además del jardín, mi living, mi cuarto, mi alma; pero igual me da bronca; porque ahora conocés mi jardincito de adelante y ni siquiera eso te merecés.

Y esto no es para vos, Lucas, ni para vos, Fede, ni para vos, Julián; que seguro alguna vez me lo hicieron. Esto es para todos los que llegan y se van como si todo fuera tan liviano para el resto como aparentemente es para ellos. Algunos pisamos fuerte o no pisamos. Y las pisadas ajenas nos atraviesan como si fueran firmes. Les pedimos que se vayan con sus pasitos suaves de ballet bien lejos y dejen de marcar gente al pedo y sin explicaciones, gracias.

31.12.20

2020

El 2020 fue el año más raro de mi vida, y entiendo que probablemente el del mundo entero. Aprendí tanto que, por más dolor y dificultades que haya tenido, no me sale pensarlo negativamente. Y porque yo tengo algo, que no sé bien qué es, que me hace siempre encontrar un motivo para creer que está todo bien, aunque no lo esté. Aún en el encierro más encierro, ya con meses encima de no salir y con la luz al final del túnel muy muy lejos; yo me sentía feliz, aunque ahora no pueda entenderlo bien. Lo que sí, y esto es muy personal, no empecé el año de la misma manera. Terminé el 2019 muy triste y desorientada y de igual manera empecé el 2020. Y fue aislada que tuve que renacer. Que me amigué y aprendí a vivir sola, que cuando pensé que lo peor del desamor ya había pasado, vino otra trompada y me demostró que todo lo que nos pasa viene a hacernos dar cuenta de que somos lo suficientemente fuertes como para soportarlo y hasta para sacarle jugo y salir de ahí todavía más felices. 

    Deseo, primero que nada, porque no puedo abstraerme de la realidad, que este virus del orto se termine, de la forma que sea, con la vacuna que sea; pero que recuperemos nuestras vidas. También espero que si las cosas no vuelven a ser igual, sea de una manera positiva, que hayamos aprendido, que cuidemos al mundo, que disfrutemos más de los vínculos y de las cositas chiquitas y lindas que existen. Pido que seamos tolerantes y empáticos entre nosotros, entre todos, que no levantemos el dedo sin antes intentar entender; sin tratar al otro como nos gustaría que nos traten a nosotros en una situación similar. Al final (y más temprano que tarde) todo vuelve. Ojalá estén re rodeados de amor, no se olviden que hay mil tipos de amores y que el romántico no es el único que importa, y si lo está siendo, hay algo que mal y en algún momento nos lo va a cobrar. Porque las cosas que te cambian mucho la vida, al final no están tan buenas. Porque te la cambian dos veces, cuando llegan y cuando se van.

    Los quiero mucho. Este año fueron muy importantes para mí, realmente durante la cuarentena no me sentí sola porque podía intercambiar cosas constantemente con ustedes, compartirles las boludeces que pensaba o me pasaban y leer sus respuestas..; lejos está eso de la soledad. También tuve varios traspiés y momentos chotos y siempre estuvieron ahí conteniéndome, bancándome, y por sobre todas las cosas, comprendiendo que soy una pibita más y que nos pasa -o nos puede pasar- exactamente lo mismo. De corazón, gracias por eso. Por un 2021 mejor en todos los sentidos que sea necesario e igual en aquellas cosas que salieron bien (porque algo tiene que haber salido bien en el 2020, ¿no? Bueno, no respondan..). Los amo. Disfruten y, ah, también deseo que mañana no tengamos mucha resaca.

11.11.20

Primer plano

Anoche soñé con tu cara. No pasaba nada más, sólo te miraba muy de cerca, como cuando recién nos despertábamos y nos quedábamos conectados por los ojos y por el corazón. No sé qué gesto hacía yo, supongo que era uno medio espejo del tuyo, que me sonreía a boca cerrada muerto de amor. Jamás sentí tanta ternura en mi vida. Quizás no lo pueda explicar bien, pero me generabas tanta dulzura que a tu cara le decía "carita", por más que ya tuvieras entradas y dos laburos.

Me acuerdo de los picos mañaneros que eran picos y no besos porque todavía no nos habíamos lavado los dientes. Me acuerdo también de los besitos en los ojos mientras dormías, ahora lo cuento y no lo entiendo, ¿besos en los ojos? y ¿besos cuando el otro duerme, cosa que nunca se va a enterar del gesto? Bueno, ahí todo eso tenía sentido. 

También me acuerdo como ese "mirarnos muertos de amor" por un rato, cada vez empezó a suceder menos. Creo que al final solo era yo la que te miraba mientras dormías. Cuando estabas despierto y me prestabas atención, enseguida quería entretenerte, agasajarte, divertirte; que te valiera la pena ese ratito de verme para que te quedaras un ratito más o lo hicieras más seguido. 

Mil noches después, como si no te hubiera observado lo suficiente, me toca soñarte en ese primer plano que solo a vos te quedaba bien (al menos para mí). Como el mal aliento de la mañana, porque en realidad los picos te los daba más por no joderte a vos que porque me molestara a mí. Creo que hasta hoy no era consciente de lo poco que me pasa ahora que ando en miles y de lo mucho que puede pasar cuando solo mirás a alguien sonriendo en un despertar cualquiera, sin hacer absolutamente nada.

Y de que la eternidad puede durar un ratito. Nadie me va a discutir la infinitud de esas mañanas, tu mirada y tu sonrisa.


Anoche soñé con tu cara, y no pasaba nada más; pasaba todo.